viernes, 1 de junio de 2012

El legado de Truñúsculo

Yo no digo que yo no sea criticona, lo soy y mucho, pero como es mi blog y escribo lo que me da la gana, tengo la necesidad de hablar de un tema que me tiene escamada. De verdad que no soporto Crepúsculo. Ni los libros, ni las películas, ni las fans, ni los actores, ni el merchandising. No lo soporto y no lo soporto. Es que es superior a mis fuerzas. Que yo no digo que alguien no pueda escribir un libro de lo que le de la gana y como le rote y si yo quiero escribir un libro horrible, con faltas de ortografía y combinando mayúsculas y minúsculas sin sentido estoy en mi pleno derecho, pero no me explico como ha hecho tanto furor sinceramente. Mi teoría es que los cuentos de hadas clásicos están demasiado trillados, las únicas que se los creen ya son Doña Letizia Ortiz y Chaterine no me acuerdo del apellido duquesa de Cambridge por cuestiones evidentes. Y claro, ahora a una niña le lees la Cenicienta y se te ríe en la cara. El tema del hada, la carroza y los zapatos pues no cuelan, exige demasiado esfuerzo e imaginación se ve. Por eso pues se moderniza la historia aunque el patrón es el mismo: Una chica, que en los cuentos era la más hermosa del lugar, gentil y dulce y tan maja y con una voz tan melodiosa que los pajaritos se paraban a cantar con ella en sus manos. Como nacer con todas esos atributos y no estar haciendo carrera ya en pasarelas o en el cine hoy en día es complicado la chica de Crepúsculo es sosa, insulsa como una acelga y sin ningún tipo de virtud para que todas las niñas que lo lean puedan sentirse identificadas y piensen: si esta chica fea, sosa y sin habilidades especiales puede conquistar al príncipe azul yo también puedo, mi vida no está tan vacía entonces. Si Bella Swan (tela con el nombrecito) fuese un genio de las matemáticas otro gallo nos cantaría. Pero chico, en la película se pasan el rato diciendo: Bella jugar al beisbol? Bella bailar? Bella cruzando la calle? Pero por amor de dios, Bella hace algo? Total, que a la chica insulsa y sosa y nueva en el instituto a la que todo el mundo señala como "la nueva" le gusta el príncipe azul que les gusta a todas las chicas pero inaccesible y misterioso. Menuda novedad. El chico como príncipe no podía ser pues vampiro, ale. Pero como un vampiro a lo Drácula de Bram Stoker cae en desagradabilillo (aunque a mi me encanta Gary Oldman en la película y francamente tiene un buen viaje cuando va de príncipe húngaro y que yo le haría encantada de guarrilla vampiresa rumana pero ese no es el tema) a lo que iba, que como un vampiro tipo vampiro de los que hacen ruiditos raros, matan gente, se convierten en bicho y si les da la luz se hacen o bien zombie rarito o directamente cenizas pues nos lo adaptamos y le suprimimos las pegas, toca el piano, trepa árboles, no mata a gente porque es bueno así que controla su ansia de sangre y solo come bichos, y si le da el sol (esto es lo más mejor) brilla como una vulgar vedette. Qué tenemos? un vampiro no, tenemos un pixie del bosque. Pero bueno, sin defectos y "especial" eso es un príncipe azul de toda la vida. Ahora se le da el toque siglo XXI haciéndolo torturado y complicado en lugar de que baile el vals y Eureka! cuento al canto. Añadimos a un hombre lobo para que nos complete el triángulo amoroso y como total, vestuario no nos cuesta lo podemos poner sin que se nos altere el presupuesto que ya nos habíamos fundido en purpurina y swarovsky para cuando a Eduard le da el sol. Total, que Bella no se ha visto en su vida en otra igual, en lugar de hacerse filetitos con ella entre uno y otro se enamoran de la chica insulsa y sosa en la que se puede identificar toda una generación de adolescentes en celo y pensar si ella puede por qué no yo? No me he tomado la molestia de leerme tan magna obra de la literatura, lo siento, me tienen ocupada últimamente Perez Galdós y Blasco Ibañez y lo prefiero francamente. Tuve suficiente con una película y un par de escenas de otra, más que suficiente. Me entristece sinceramente que la única forma de amor que conoce una generación de jovencitas que esperan, eso es lo más fuerte de todo, aguardan la aparición como el que espera la lluvia de un chico poco comunicativo, inexpresivo (misterioso) problemático (o ya me diréis vosotros lo de estar muerto y beber sangre aunque sea de rata lo que es) y cuyo amor es posesivo y en mi opinión insano o al menos conformarse con la segunda opción que viene siendo un caniche vigoréxico sin las vacunas en regla pues es para caerse de espaldas. De verdad que no me parece nada romántico, ni bonito como dicen muchas. Y el hecho de que la novela esté escrita por una mormona que opina que se da demasiado valor al sexo en la sociedad actual y decidió crear un producto para fomentar la castidad antes del matrimonio y que el propio actor Robert Pattinson que por cierto se ganó todo mi respeto en esa entrevista, dice no soportar porque le parecen más bien delirios esquizofrénicos de una mujer con serios problemas sexuales en los que proyecta todas sus fantasías no realizadas pues tiene bastante miga la verdad. Eso señoras y señores es lo que está leyendo una generación de mujeres y les parece precioso cuando debería escandalizarles. Y cuando ya pensaba yo, ingenua de mí que la pesadilla terminaba y que pronto se pasaría de moda como tantas otras cosas, al tener buen tirón aprovechan a los actores, directores, hasta a los productores para promocionar otros productos. Y claro, yo quería ir a ver aquella película de Caperucita roja porque tenía verdadera curiosidad por el tema y porque a mi Amanda Seyfried me gusta bastante pero de pronto leo: de la directora de Crepúsculo y ahí pues me acojono. Lo siento pero las películas de Crepúsculo (que ya se que tienen varios directores) bien dirigidas pues no están. Solo hay una escena que me pareció que estaba bien rodada si bien era ridícula y fue la del partido de beisbol, pero vale. Sale Agua para elefantes, y el tema me interesa, quiero ir a verla, pero peligro! peligro! el papel protagonista está hecho por el digno sucesor mímico de Keanu Reeves, desde Matrix que no se vio un actor tan soso. Y claro, se que me la voy a amargar viéndolo poner cara de palo y no me apetece. Tengo que decir en su favor, para que todo no sea horrible, que cuando salió Titanic menudo por culo que dieron con Leo di Caprio que si que guapo es, que maravilloso, que delicia que decadencia y luego se ha preocupado de convertirse en un gran actor y de mis preferidos, se tomó la molestia de salir del encasillamiento de terror de las nenas para hacer una buena carrera y puede que con este chico me equivoque y haga lo mismo. Pero en este momento solo me parece que aprovechan el tirón de su fama, ya veremos con los años en que queda la cosa. Porque tengo una película de él de cuando aun no era famoso (aunque suene Hipster) y es terrible. Pero terrible. Quiero ver Blancanieves porque me encantan las películas con vueltas de tuerca y soy fan de Charlize Theron y babeo con Chris Hemsworth pero oh oh! la reina de las caras raras también está en cartel. De verdad, era necesario? porque sinceramente es una actriz bastante pésima. Solo ella además tiene la capacidad de llevar un espectacular vestido de Marchesa y hacerlo parecer feo con las caras de me amarga el café, me repite el gazpacho que pone. Tendré que verla, porque sinceramente no entiendo que problema puede tener la bellísima madrastra con una hijastra que no le llega a la suela del zapato, vamos que en lugar de brujerías se podría echar a dormir en una hamaca tranquilamente porque ni en un millón de años le iba a quitar el puesto de la mas bella del lugar. Si es que me imagino la escena, la reina entrando a la cámara del espejo con música tétrica y preguntando: -Espejo....espejito mágico, quién es en este reino la más hermosa? (no se por qué pero me sale con la voz de la madrastra de Disney) Y el espejo con la misma voz que la película le contesta: -Chica no te preocupes que la niña a tí no ha salido....se ve que todo se pega menos la hermosura Ya podrían haber puesto a Aishwarya Rai o a Amanda Seyfried teñida, si es que hasta Winona Ryder le pega de patadas a la niña de Crepúsculo. Habrá que aguantarlos a ellos y a Justin Bieber hasta que se pase la moda supongo, pero no hay derecho, hasta me han estropeado una palabra tan bonita como Crepúsculo, no hay derecho.

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