lunes, 7 de noviembre de 2011

Las cadenas rotas

Debo hacer una pequeña introducción a este texto y seré muy breve: lleva escrito casi un año pero por unas cosas y por otras no lo publiqué. Hoy en día solo he vuelto a hablar una vez con la persona de la que hablo aquí y por pura obligación, lo que corrobora estos sentimientos, así es la vida.


Como la vida misma se genera,
en una cadena de adn,
eslabón a eslabón se entrecruzan
nuestro pasado y nuestro futuro
nuestros padres, abuelos, nosotros mismos.
Lo que fuimos y lo que seremos
y aquello que pudimos ser y no fuimos.
Como la vida misma se desarrolla
en una cadena de personas
eslabón a eslabón, un día y otro más
aquellos que vimos en un momento
al bajar del autobús, en la cola del cine.
Aquel que nos puso mala cara y nos empujó.
Aquel niño que nos hizo la vida imposible y luego desapareció sin dejar rastro
como si la tierra se lo tragase.
Aquel que nos ayudó en la calle al tropezar y jamás volvimos a ver.
Todos nos conocemos, nos hemos cruzado alguna vez en la vida
como engranajes de un mecanismo.
Como la vida misma se entrelazan en una cadena,
las ramas de un árbol genealógico.
Eslabón a eslabón, la sangre y el alma
una vida a otra vida.
Descendemos y nos unimos a otros eslabones
creamos nuevas cadenas, creamos a otros seres humanos
creamos nuevas relaciones.
Que triste es darse cuenta de que al romperse
dos eslabones
la cadena se ha roto.
Que se ha oxidado y se ha vuelto pesada
como una mole de hierro.
Que vosotros no me queréis en vuestra familia
ni yo os quiero en la mía.
Que el amor que nos unía ya no existe
y que cada uno de nosotros busca sus propios lazos.
Me gustaría de verdad poder decir lo que pienso
y poder destruir el vínculo de los recuerdos que aún nos unen
porque no significan nada entre nosotros.
Dos vidas que ejercían de pegamento en nuestras vidas
de traductor entre vuestro idioma y el mío
ya no están.
Tu en tu camino, y yo en el mío.
Las cadenas deberían forjarse por amor
por el deseo de estar juntos
por el respeto y el cariño.
Y no por la obligación, el recuerdo y la memoria
de aquellos que nos amaron, al fin y al cabo
se revolverían de ver cuanto nos odiamos ahora.
¿Cúanto tiempo creéis que estaremos así?
¿Cúando perdamos más eslabones fingiremos que estamos más unidos?
El sonido de las cadenas rompiéndose es el fin de la historia.
Como la vida misma se destruye,
como la propia vida termina
de alma en alma, de cuerpo en cuerpo
dejamos de conocernos
nos vamos alejando
nos vamos ignorando
nos vamos olvidando.

domingo, 5 de junio de 2011

Yo, Carabosse

Se hizo el silencio que un relámpago rompió, y montada sobre su carruaje de alas de murciélago tirado por ratas, llegó el Hada Carabosse, la única que no había sido invitada a la fiesta. Estaba furiosa por que la hubiesen olvidado y decidió vengarse de una manera que jamás podrían olvidar...

Todos los cuentos tienen su lado psicológico y sus moralejas e interpretaciones, para eso sirven; nos enseñan como vivir.
El de la Bella Durmiente es uno de los cuentos más famosos que existen, creo que prácticamente no hay nadie en el mundo que no lo conozca, sin embargo, Disney, además de edulcorar historias hasta lo inimaginable (no consigo entender a generaciones de traumatizados con la muerte de la madre de Bambi, da pena pero así es la vida real)
ha hecho mucho mal a algunos personajes.
Todos la conocéis por el nombre de "Maléfica" pero en realidad, su nombre es Carabosse.
Carabosse no es una bruja malvada como la pintan en la película, delgada y glamurosa, la Carabosse original, la del libreto de Petipá, la del ballet es algo bien distinto.
La historia original es más o menos así, habiendo varias versiones: una dice que se invitaron a todas las hadas sin excepción y enviaron sus invitaciones en aves mensajeras, sin embargo una dejó caer su mensaje al río por lo que el hada oscura no supo que sí la invitaron. La otra versión es que simplemente no la avisaron por ser su presencia non grata, por ser ella desagradable y fea.
Si, Carabosse en Ballet suele ser representada por un hombre, y va con calzado plano y caracterizada como una vieja. Pretenden enfatizar que ella no es delicada como las demás hadas, porque no se desplaza en puntas y no es grácil y hermosa.
Es por eso y no por otra cosa por lo que maldice a la niña, porque está dolida: dolida con el mundo que la hizo así, diferente a las demás y que le impide integrarse, además las otras hadas son bellas, pero también son crueles por no valorarla ni aceptarla. Está frustrada por ser rechazada y reacciona maldiciendo algo que sabe que a ellas les importa mucho. No creo que eso sea merecedor del apodo de "Maléfica", puesto que la maldad por maldad en sí misma no creo que exista, pienso que siempre hay una razón, aunque sea equivocada para hacer algo, ya sea el bien o el mal.
Siempre había visto a este personaje como la mala de la historia indiscutible (de esas historias en las que los buenos son buenos y los malos malos y punto) hasta que empecé a estudiarla a fondo para un trabajo de clase. También fue el momento en el que empecé a dejar de creer en la batalla del bien y el mal para empezar a pensar que nadie es de un lado u otro definitivamente y que cada bando tiene sus motivos para creer que tiene la razón, por eso me sentí inexorablemente atraída hacia Carabosse.
Porque cuando preparamos piezas de interpretación del repertorio clásico fue esta la que se me asignó, aunque sabían que yo aspiraba a otro papel. Porque todas mis compañeras fueron hadas, o princesas o niñas y a mi me dieron uno de los papeles más duros del repertorio y con más profundidad emocional.
Y hubo algo que me hizo jurarle amor eterno a este personaje, cuando bailé su fragmento (aunque bailar lo que se dice bailar no puede)pude ver entre miedo y burla en ellas y entendí lo que sentía Carabosse en ese momento, si hubiese podido, hubiese llorado y su derecho a la pataleta era maldecir con la muerte a una niña que poco o nada tenía que ver con sus frustraciones.
Así que me encontré en un nuevo pliegue de la historia: también he sido víctima de una Carabosse sin tener nada que ver con ella. También hubo un hada mala que decidió estropearme la vida por que con el Hada Lila o las demás hadas (que era con quién tenía realmente el problema) no se atrevía.
Yo, que hubiese matado por ser como las demás hadas, algunas que ni tan siquiera lo deseaban, ni la mitad que yo, me sentí fuera de lugar absolutamente siempre y que resulta que quizá no lo estaba tanto. Toda la vida me han estado diciendo lo que podía o no podía hacer y que debía de ser la bruja cuando yo quería ser un hada simplemente por que alguien me veía con esos ojos.
Por eso mi Carabosse era coja y jorobada, y estaba más pegada al suelo, a la tierra que nunca, por que no podía levantar su propio peso como las otras para volar. Por eso estaba entre lo cómico, lo terrorífico y lo resentido y creo que jamás he odiado tanto como en ese momento. Si Carabosse pudiese llorar seguro que lo haría.
Y sin embargo, por razones que ahora no voy a explicar, quizá debajo de sus harapos, guarde dos pequeñas alitas de mariposa que con esfuerzo pudiera desarrollar para que la sostuviesen.
Yo, que soy Carabosse.

jueves, 14 de abril de 2011

Medicinas Alternativas

Navegando por los procelosos mares de Internet, en busca de información sobre terapias alternativas encontré este artículo que me pareció interesantísimo, tanto, que aunque no soy amiga del copy-paste creo que debo ponerlo a vuestro alcance:

Vivimos en una época extremadamente difícil para un ser humano: nos relacionamos demasiado en nuestro día a día con electrodomésticos y aparatos de ondas nocivas, nos agolpamos en ciudades contaminadas y nos supera el stress. Las personas necesitamos mantener el contacto con la naturaleza para devolver el orden a nuestro metabolismo y la paz a nuestro interior.
Mucha gente es ya consciente de este hecho, es por ello que las terapias alternativas viven hoy en día un apogeo frente a la medicina convencional.
La reina de todas estas terapias es una nueva forma de curación recientemente investigada para aprovechar al máximo todas sus cualidades y su potencial de sanación.
Utilizada prácticamente desde el principio de los tiempos, desde que el mono perdió el pelo, la Poritoterapia es la solución para todos aquellos que buscan una terapia natural y sin contra indicaciones para nuestra salud.
El principio es aparentemente sencillo: la Poritoterapia consiste en la extracción de suciedad y pus (medicinalmente llamado "porito") de los poros de la piel mediante un novedoso sistema de pulsión "frente a frente" de los dedos pulgares de las manos izquierda y derecha respectivamente del terapeuta.
El porito sale expulsado hacia arriba junto con otras sustancias nocivas para la salud como son el stress, la depresión, energías negativas, malos humores, mala colocación postural...
Y es que, según el doctor Peter Masrow de la Universidad de Cucumberville, Wichyta (USA), el porito tiene más influencias negativas en nuestro cuerpo de las que pensamos:
El poro, punto negro de tipo A, también llamados comúnmente "espinillas" son nódulos de energía negativa que absorben nuestra capacidad de imaginar y soñar como un auténtico agujero negro.
Según el doctor, pionero en aplicar esta novedosa terapia en su centro particular, las extracciones continuadas de estos puntos negros han llegado a paliar síntomas como los de la depresión y en algunos casos a curarlas.
También está demostrado su tremenda utilidad en terapias de adelgazamiento debida a la expulsión de pequeños nódulos de grasa que conforman los poros, lo que contribuye a una sensación de ligereza por parte del paciente y en un reflejo en el peso real de un 0´00000000001 g.
Con una acción tan increíblemente sencilla y las cifras hablan por si solas!
Los poros o granitos de pus (tipo B) también llamados "cuernos" entran dentro de la especialización y son competencia de la Granitología dedicada a la erradicación de estos molestos inquilinos.
La Granitología como terapia es más agresiva que la Poritoterapia y requiere una titulación especial que certifique que se ejerce correctamente y de forma segura con material sanitario adecuadamente homologado como son: envoltorios de papel higiénico para el sistema de pulsión "frente a frente", algodón, alcohol desinfectante y en casos de complicaciones, alfileres de quirófano para intervenir.
Al contrario que la Poritoterapia, la Granitología puede requerir sistemas de anestesia adicional como son:
-Ánimo que ya sale, ya asoma la cabeza-
o en casos extremos
-Cariño, como no te estés quieto te voy a arrear un capón y te quitaré no este, sino todos los granos de tipo B que me roten.
La intervención se ve recompensada por unos inmensos beneficios como son la correcta colocación de la columna tanto sentado como en movimiento, sobre todo si los tipo B se encuentran alojados en la espalda.
El eminente sociólogo Hugnen Strugen de con consulta en la Kartofenstrasse (Germany) comenta además como una novedad extremadamente alentadora el hecho de ser la primera terapia bilateral existente, es decir: que no solo otorga beneficios al paciente, sino al propio terapeuta.
No se trata de esos falsos testimonios en los que el terapeuta dice:- El bien y la salud de mi paciente me beneficia a mi- se trata de mejorías claramente contrastadas y demostradas.
Strugen afirma que para practicar la Poritoterapia hay que tener un perfil adecuado, principalmente mujeres, aunque no descarta que se de en hombres, se ha encontrado que la extracción de poros tipo A y B (más comúnmente en los B) produce efectos de liberación de stress en la terapeuta casi mayores que los del paciente en ese momento que incluso durante la intervención puede necesitar ayuda de técnicas de relajación adicionales tipo:
-Uno más y te juro que lo dejo-
La terapeuta segrega una cantidad similar de endorfinas y serotonina a las de comer chocolate o el orgasmo, es decir, contribuye activamente al bienestar físico y mental de quien la practica.
Uno de los efectos curiosos- afirma el profesor- es que parece estar relacionado con las sociedades primates y con la desparasitación como muestra de afecto, sin embargo, antaño, las mujeres perseguían a sus compañeros/ cónyuges para practicarles la desporificación sin grandes acogidas por su parte.
Los machos de la especie huían literalmente de sus parejas cuando las veían enarbolar con sonrisa de viciosas y los ojos enrojecidos los pulgares en señal de extracción.
-Ahora no solo acuden ellos solitos a la consulta a que les practiquen la terapia, sino que además ahora lo pagan, los muy estúpidos.
Como pueden comprobar, la Poritoterapia es un campo absolutamente nuevo a la exploración de esta terapia novedosa y aun ligeramente experimental que seguro abrirá un nuevo hueco en sus vidas.


1. Terapias y medicinas alternativas: Poritoterapia; la medicina de hoy. Ed. Paparrucha, 2011, numº 1827


Tenía material investigado suficiente para escribir una crítica bien argumentada, sólida y científica en contra de "terapias" que actualmente están de moda como la magnetoterapia, oroterapia, apiterapia, geoterapia (con piedras semipreciosas o cantos rodaos, igual trae) pulseras milagrosas y otras memeces del estilo.
Finalmente he optado por la alternativa de la parodia que al fin y al cabo, la risa si está demostrado que cura.

martes, 22 de febrero de 2011

Unas felices navidades

Me he despertado tras un extraño sueño de una corrida de toros con robots y zombies en una especie de calle mojada y un sueño erótico.
Me levanto con esa resaca desagradable que deja haber dormido demasiado y el aliento rancio e intento enfocar donde estoy.
No estoy en mi casa, no estoy en un lugar conocido. Estoy en una habitación abarrotada de camas entre las que apenas se puede dar un paso. La habitacion es antigua y parece un laberinto, hace una especie de forma de Ele con columnas. Las camas están encajadas a duras penas, y los pies de una chocan con la cabecera de la otra, de todos modos, hay un pequeño pasillo entre ellas y puedo ver el suelo. Es de esos suelos de plástico que imitan baldosas antiguas con unas flores feas y de un color calabaza y verdoso, aunque de pronto me parece amarillo y marrón, no estoy segura. La habitación tiene ventanas pero son tan bajas que se atraviesan en las camas de forma que para mirar hay que estar tumbado en ellas...es esto un entresuelo? veo la calle desde la ventana y observo un rato a la gente pasar sin atreverme a moverme, no consigo recordar donde estoy y por lo menos esto me distrae del susto.
Parece un entresuelo bajo y sin embargo la gente pasa por la habitación tranquilamente y hay gente bastante alta...¡Hay gente en la habitación!
Me cubro con la manta hasta los ojos y los observo pasar, parecen muy atareados, nadie se dirije a mi, nadie me habla ni me preguntan, ni tan siquiera me miran. Empiezo a no entender absolutamente nada.
Ahora que me fijo, la calle parece gris y ruinosa y la gente camina triste bajo una capa de lluvia, sin embargo en la habitación la gente anda alegremente y la luz es cálida. Observo que al final del cuarto hay una inmensa cómoda antigua de madera oscura con varios quinqués encendidos que desprenden una luz amarilla muy bonita.
También hay lámparas de techo de distintos tipos, unas mas antiguas que otras pero todas coinciden en pintar la habitación de amarillo brillante lo que le da un aspecto alegre.
Me decido a hacer el intento de levantarme puesto que oigo una conversación fuera de la habitación y decido aventurarme.
Entre las personas que atraviesan el cuarto de acá para allá hay gente de todo tipo pero el que mas me impacta es una especie de momia marrón de varios metros de alta que camina sin dificultad (y hasta gracilidad, fijate) entre las camas. Sin embargo emite un ruido horroroso de bisagras rozando y tiene un par de palos como agujas pinchados en el cuello y en los brazos.
Esto me parece una razón mas que suficiente para volver a cubrirme la cabeza con la manta y no molestarme en salir. Instintivamente me cubro la nariz para evitar el olor que supongo hará la criatura, pero pasa de largo con sus andares tranquilos (si bien, extraños) y yo no noto nada.
Me entretengo en pellizcarme temblando de miedo pensando que vuelvo a soñar y en ese momento alguien me toca en el hombro que está bajo la manta.
-Levántate perezosa, que te están esperando-
Me destapo cautelosamente y solo la línea de los ojos y veo a una graciosa niñita rubia que me mira fijamente.
Es muy mona y parece que no va a darme miedo así que me animo a sacar la cabeza y contestar:
-me espera quién? donde estamos? que es este lugar? a ti también te han secuestrado?
La niña parpadea un par de veces tratando de situarse y me contesta con una sonrisa:
-te está esperando la señora y llevas ya bastante retraso, date prisa que es Navidad!!
La miro incrédula, ya es navidad? pero si no recuerdo que fuese a ser ahora? no era febrero? quiza abril? qué me está pasando?
La niña suspira cansada por la espera, tras ella siguen cruzando la habitación al galope extrañas criaturas, hace una mueca y me dice:
-Eres reciente verdad? mira no me hagas perder el tiempo, todos los años me los paso esperando que llegue la Navidad y solo es un día así que no me lo voy a perder, si no quieres no vengas.
Y se pone en camino.
Rápida como pinchada por un resorte me levanto para seguir a mi única posible guía. Camino detrás de ella por la habitación sorteando las camas y a los transeuntes y parece no acabarse nunca, no comprendo por qué antes no me parecía tan larga. La observo con detenimiento, lleva un vestido antiguo de encajes blancos y azulados y un peluche de un osito rosa sujeto bajo el brazo. El pobre osito está ahorcado por su cariñosa dueña.
Empiezo a hacer cábalas sobre lo dicho por la niña: por qué no consigo recordar nada? reciente? como que reciente? todos los años?
Mientras le doy vueltas a todo esto me lleva a un cuartucho sucio y viejo con un gran espejo. Es como media habitación o un antiguo baño al que se han desinstalado todos los enseres y solo conserva el gigantesco espejo rodeado de grandes bombillas.
Hay una mesa de esas montadas sobre caballetes y en algunos trozos la lámina que la recubre se ha roto dejando ver las virutas de aglomerado de su interior.
También hay algunos taburetes aunque nadie los usa. Hay un gran ajetreo frente al espejo y no estoy segura de por qué.
La niña me lleva hasta la "señora" que resulta ser una anciana (pero muy muy muy anciana) muy arrugada y huesuda pero con un rostro amable y gentil. Me observa llegar y me sonrie:
-De modo que tu eres la recién llegada? siento tu pérdida querida pero que le vamos a hacer? es ley de vida...ahora te espera una vida tranquila, pero no te preocupes, aquí todos te ayudaremos a superarlo, somos tu nueva familia y te querremos siempre.
Como solo disponemos del día de Navidad (y los Mexicanos el uno de noviembre también, suertudos)tenemos que darnos prisa. Puede que tus primeras Navidades desees celebrarlas con tu antigua familia, lo comprenderemos y lo aceptaremos, pero no te aconsejo que te apegues demasiado al pasado...
-Para, para, espera, mi nueva familia? Navidad?pérdida? de que me estás hablando? que es este lugar? donde estoy? quién es el hombre momia raro ese?
La mujer me sonrie con dulzura de nuevo:
-Estás muerta tontina, no te has dado cuenta aún porque cuesta un poco asimilarlo sobre todo por la sensación que tienes ahora de estar viva...los muertos dormimos tranquilamente todo el año y el día de Navidad volvemos a la tierra para divertirnos un poco, generalmente porque es una fecha fácil para ponerse de acuerdo y alegre. Es una festividad con muy buena acogida. Hasta Ramsés (el hombre momia raro ese) lo lleva bastante bien...
-Cómo que estoy muerta? No puede ser!!
-Si es, me temo. Y mas vale que no le des muchas vueltas y te adaptes lo antes posible.
-Y mi familia, puedo ir a verles?
-Si, poder puedes, pero solo tienes un día y la visión de la pérdida de tus seres queridos te hará sufrir bastante, así que te aconsejo que no te amargues y disfrutes de la fiesta y los regalos.
-Dónde estamos?
-Bueno, en una realidad paralela, es un lugar construido por recuerdos de las personas que están aquí, por eso cambia a veces, porque van perdiendo la memoria con el tiempo, o porque no se fijaron bien en esos detalles o porque necesitamos añadir algo nuevo(como las camas) para adaptarlo a nuestras necesidades...El cuarto donde has despertado hace un momento es obra de Lucy.
Miré a la niña sonreirme contenta y supuse que se refería a ella, por eso imaginé que Lucy debía haber muerto a principios de siglo.
Pasé la vista por la habitación y me fijé más detenidamente en las personas que pululaban, unos en mejor estado que otros, había una mujer azulada que probablemente murió de hipotermia y una que estaba en un estado tan pésimo de conservación que intentaba disimularlo cubriéndose con capas y capas de maquillaje.
-El maquillaje es fundamental- comentó la anciana con su misma voz plácida-cuanto más te cuides mejor te conservarás con los años, lo cual está muy bien, algunos no tenemos ni un rasguño todavía, si necesitas algo de maquillaje solo pídemelo y buscaremos uno que te vaya.
-Bueno yo no creo que me haga...
-Mirate bien querida, te estás pelando un poco...
Me vuelvo hacia el espejo y ahí está, un rascón en la mejilla del tamaño de mi palma, rojo con la piel desprendiéndose de él. Entro en pánico, no puedo hacer otra cosa más que mirarme con la mano en la mejilla y gimotear espantada. Siento las lágrimas que afloran y me pregunto cómo puede llorar una muerta. Estoy en shock, mirándome y pensando:-Dios mio, estoy muerta, estoy muerta entre bichos raros y encima me estoy pelando la cara.
-Tranquilízate-me dice la mujer-prueba este, creo que va bien con tu tono de piel,a ver que tal.
Me alarga una cajita con lo que parece un colorete rosado en un polvo muy suave y una brocha para extenderlo. No me parece que vaya a ser muy efectivo, sin embargo y porque no puedo pensar demasiado de tan aturdida como estoy, tomo una gran pincelada y me la extiendo por el rostro.
Me tiemblan tanto las manos que me cae una barbaridad de polvo sobre la cara, el hombro y el cuello y al entrar en contacto con mi piel se vuelve negro brillante con algunos reflejos rojos.
-Yo creo que no es mi color-acierto a decir.
-Frotalo bien con la palma de la mano, ya verás-
Empiezo a frotarlo con cierta fuerza, y es cierto, el color desaparece y vuelve a ponerse rosado, de hecho se funde con mi piel y la herida desaparece como por arte de magia. La miro sorprendida.
-Tendrás que cuidar mucho esa zona de ahora en adelante- comenta la mujer-va a darte problemas.
-Qué somos?- pregunto finalmente- zombies?
-mmm, no, yo creo que no. Desde luego conservas tu cuerpo, es decir, eres una aparición carnal y no solo energía, sin embargo no compartes el plano de tu vida anterior. Por eso es importante que cuides tu cuerpo. Pero no, no somos ni fantasmas ni zombies ni ninguna criatura de ficción. Simplemente estamos muertos.
-Y puedo encontrarme aquí a cualquiera?
-Bueno, realmente no, hay muchos planos de muertos, y además, hay muchos que no quieren levantarse a celebrar la fiesta, porque están muy a gusto dormidos. Si estás pensando en gente como Hitler (que es una pregunta frecuente) no, no te lo vas a encontrar.
-Y ahora que debo hacer?
-Lo que tu quieras! puedes ir al salón a celebrar la fiesta o a donde te apetezca, hay quien prefiere pasar este día solo.
-Creo que me gustaría ir a mi casa
La mujer me mira:-lo comprendo...-murmura- claro ve a donde quieras, encontrarás tu casa sin dificultad, no tiene pérdida.
Sin más se da la vuelta y se dedica a atender a otros en su acicalamientos, se pasea de acá para allá con su sonrisa dulce y Lucy la sigue fielmente cogida a su falda y abrazada a su osito.
Salgo de la habitación y me dirijo a la puerta que se parece sospechosamente al recibidor de la casa de mis abuelos. Me viene a la memoria lo que me ha dicho la mujer sobre las habitaciones de la casa. Como nadie tiene interés en salir, son mis recuerdos los que dan forma a la estancia.
Atravieso el umbral y llego a la calle. Es una especie de claustro de piedra decorado con arcos, es gris y el agua chorrea por las paredes que están invadidas por musgos y helechos.
Desde los arcos vislumbro calles y plazas, todas vacías en un día de diciembre lluvioso.
El sonido del agua corriendo me pone melancólica.
Siguiendo ese camino llego fácilmente a mi casa, pero que no es mi casa; es un compendio de todas las casas en las que he vivido, una sucesión de recuerdos que se superponen entre sí.
Me pregunto si mis padres estarán dentro o si encontraré mil imágenes de mis padres, cada una correspondiente a un recuerdo diferente.
Pero no, en una habitación encuentro a mi padre. Está ocupado, pero le veo gris y triste, como el resto de personas que he visto desde la ventana.
Le llamo, pero no me escucha, está completamente ido, con la mirada perdida y no puede verme ni oirme.
Me dedico a mover libros a lo poltergueist para hacer notar mi presencia, pero él, ni se inmuta.
Soy corpórea, pero en este momento soy consciente de que ocupo un plano de la existencia completamente diferente al suyo.
Me voy enfurruñada a mi habitación, como hago siempre y enciendo el ordenador para relajarme un poco. Tecleo sin ton ni son hasta que empieza a dolerme la espalda. Me doy cuenta de que estoy completamente torcida, tanto es así, que me levanto para verlo de lejos.
La mesa, el ordenador, la silla y hasta el suelo están en una extraña diagonal, acercándose hacia el techo, que también está torcido. Pienso en lo mucho que me han gustado las buhardillas siempre y mi deseo de vivir en una. Sin embargo me voy a mi dormitorio.
Tampoco parece mi dormitorio sino todos los dormitorios en los que he vivido, mire donde mire cuando me vuelvo hacia una pared veo la parte que mejor recuerdo de cada cuarto. De nuevo pienso en lo mucho que me gustaban las buhardillas y que de pequeña siempre quería una, y de nuevo el techo se acerca hacia mi.
Ya no tengo claro lo que he vivido, lo que he deseado y lo que simplemente he visto, pienso:-tenía vigas de madera?- En ese instante unas vigas oscuras se resaltan en el techo blanco, que también comienza a oscurecerse. Entre las vigas veo unas cabezas de carnero colgadas que me miran con ojos burlones.
Paralizada del susto, entro en pánico y me digo:- si me desmayo y armo un buen jaleo al caer, papá lo oirá y vendrá a rescatarme, como siempre- Dicho y hecho, cojo un montón de libros y me tiro al suelo fingiéndome desmayada.
Espero silenciosa y sin moverme a oir pasos subiendo por la escalera y su voz preguntándome si me he hecho daño.
Pasa una hora, pasan dos y ahí estoy, viendo al carnero de ojos azules riéndose abiertamente de mi, que estoy tirada en el suelo sin moverme.
-De qué te ries imbécil?- le espeto y con sus ojos sin párpados mira hacia la ventana.
Cuando me doy cuenta, las farolas empiezan a encenderse y me doy cuenta de que la noche está cayendo y yo llevo allí toda la tarde, entre el ordenador y estar tirada perdiendo el tiempo tontamente he perdido mi único día medio viva.
Me levanto y pienso en bajar a ver a mis padres, pero de pronto prefiero no hacerlo.
Se lo que voy a ver, voy a ver a mis padres grises y tristes, sin hablar y removiendo el tenedor en el plato sin decidirse a comer, no van a celebrar nada y estarán muy deprimidos. Siento un pinchazo en el pecho que se me clava al pensar en ellos, en sus rostros, pienso en lo que me ha dicho la anciana, que no me aferre al pasado.
Si fuese un fantasma a lo mejor podría aparecerme, dejarles un mensaje escrito diciéndoles que les quiero, que sintiesen mi presencia en fin, que supiesen que yo también les echo de menos. Pero no puedo.
Sintiéndome impotente y estúpida decido volver a la casa, pero la fiesta ya habrá acabado.
Tal vez lo intente el año que viene, de momento, tengo mucho sueño y me voy a dormir.

sábado, 15 de enero de 2011

Personas de vida tóxica

Generalmente, cuando a alguien le duele algo, acude al médico. Ya seas víctima de migrañas galopantes o te hayas roto una pierna por siete sitios, el médico te dice: -tómate este analgésico para el dolor, reposa y evita volver a exponerte a (frio, corrientes, ruidos, tirarte desde un puente, etc).
Evita exponerte a aquello que te provoco tu dolencia. Hasta aquí todo esta claro no?
Cuando alguien bebe, fuma, come en exceso, todos los médicos le aconsejan que lo deje, que lo deje por qué? porque eso que esta metiendo en su organismo es nocivo, y a la larga puede causarle la muerte.
Correctísimo.
Me pregunto sinceramente cúantas personas vemos a lo largo de un dia? con cúantas nos cruzamos por la calle? cúantas conocemos durante toda nuestra vida?
Cúantas personas en nuestra vida son tóxicas?
Personas tóxicas, son aquellas que entran en nuestra vida para amargarnosla, simple y llanamente.
Hay gente para todo y hay personas que les guste o no generan problemas a los que están a su alrededor.
Si recordais el texto de las polillas, son un tipo de persona tóxica, lo que pasa con las pobres es que ellas NO desean ser tóxicas. Se arriman a las velas porque no tienen más remedio, lo necesitan porque todos necesitamos luces en nuestra vida. Podríamos llamarlos, tóxicos involuntarios, porque ellos no desean ser así.
También creo que serían personas tóxicas involuntarias por ejemplo esas personas que están en el trabajo sin dar un palo al agua y que hacen que a los demás les hierva la sangre. Qué quereis que os diga, ellos solo quieren pasar el día vagueando, les da igual que se te ponga la tensión a mil por hora viendo que tienes que hacer su trabajo o el suyo. Sin embargo, si les dices esto les sabrá fatal haberte causado problemas por lo que los llamo "involuntarios" si bien luego volverán a su estado natural como si nada.
Las personas tóxicas de verdad, las cancerosas, son los "buscadores de conflictos" personas que se sienten realizadas buscando problemas y discusiones donde no los hay.
Que creeís? que no existen? pues son absolutamente reales.
Todos tenemos malos días, claro que sí, y días en los que estamos más susceptibles y podemos discutir por tonterías, pero este no es el caso.
El buscador de conflictos se alimenta de la adrenalina de la pelea, se crece en el fragor de la batalla, lo disfruta.
Cuando dos personas a las que no les gusta discutir, discuten, los ves pasando un mal trago, los dos quieren tener la razón pero a la vez el momento se les está haciendo amargo, lloran, se fatigan, despues de una discusión se quedan como si les hubiesen dado una paliza.
Cuando una persona discute con un tóxico, la persona digamos "normal" se encuentra en ese estado. El tóxico crece de tamaño, cada vez grita más e incluso en el punto álgido de la pelea brilla de triunfo. Puede que al final salga perdiendo en la discusión pero se siente bien. Se pone rojo de ira, se le hinchan las venas pero se le hinchan con placer, como el que está rojo despues de correr una maratón pero satisfecho. Se les ve en la cara.
Un tóxico es consciente de esto, por eso tienen frases preparadas como respuestas si se lo mencionas: -tu crees que me gusta discutir? me gusta tan poco como a ti!!- cuando alguien te dice esto, primero que es mentira, su cara es más parecida a la de un orgasmo que a la de una pelea y segundo, si no le gustase no se lo dirias.
Si les dices que tu no querías pelear te contestan:- dos no pelean si uno no quiere- A veces dudas, si no es consciente de que es quíen ha empezado esa discusión y que te ha sacado tanto de tus casillas que te has tenido que defender al final.
Pensareis que hablo solo de relaciones de pareja, en las que es muy facil decir: -esque yo no quería, me obligaron- pero no es así.
Cuando alguien está dentro de los no discutidores, no discute con nadie. Ponle una persona tóxica en su círculo y ya teneís conflicto para horas y por qué? porque le han provocado.
A las personas tóxicas se las reconoce facilmente porque les gusta ser desgraciados. La felicidad no es un deseo, es una elección, una forma de vida y hay quien elige deliberadamente ser infeliz.
Antes de que empiece el bombardeo, me refiero obviamente a las relaciones y a la actitud ante la vida, por supuesto que nadie elige vivir en una guerra por ejemplo.
Los conflictivos se deleitan en su sufrimiento, en el dolor de las rupturas de la gente que necesita alejarse de ellos, en atraer mal karma en general sobre su vida.
Ahora que estoy viendo esta situación desde fuera, estoy pudiendo observar detenidamente al tóxico en acción, mi pareja tiene uno en su oficina.
Juntas a un equipo de personas no tóxicas que se llevan de maravilla y en medio pones a un buscador de conflictos y ya tienes el desastre. Su onda expansiva de dolor alcanza hasta a nuestra relación de pareja, para que os hagais una idea de lo dañinos que pueden llegar a ser.
Hay veces, qué le vamos a hacer, que nos tocan esas personas en la familia. Pues sorpresa, no hay porque aguantarlas si no queremos, podemos alejarnos de estas personas como lo haríamos de cualquier otro, es nuestra elección aguantarlos o no.
Las personas tóxicas, son veneno en nuestras vidas, atraen los desastres, el malestar, las peleas, en cierto modo son como una plaga, como una enfermedad.
Una persona así cerca puede desequilibrarnos mucho la vida, puede hacer que una persona no conflictiva y los de su alrededor sufran mucho, pueden incluso deprimir a una persona, robarle su energía a base de discusiones, descentrarla de su trabajo y de las relaciones normales.
Las discusiones roban tiempo, muchísimo. Una persona tóxica, despues del cabreo, se queda tan campante, como si nada hubiese sucedido. Para una persona normal el pre y el conflicto le suponen un trago, el post conflicto puede durarle días: días de llorar, de deprimirse, de no concentrarse en sus cosas y de no hablar de otro tema.
Una persona tóxica te roba el tiempo que podrías utilizar para cualquier otra cosa que te gustase.
Qué hay que hacer con ellos? Evitarlos todo lo que se pueda, como evitamos las corrientes o el frio cuando estamos costipados.
Si percibimos el menor signo de toxicidad en una persona alejarnos lo suficiente como para que no nos llegue el veneno.
Descubriremos contentos que no éramos nosotros los que provocábamos el problema, que nuestras relaciones mejoran, que el tiempo nos cunde más, que no nos preocupamos de tonterias, que la úlcera del estómago se cura.
Qué no tenemos personas cancerígenas en nuestra vida.
Y por qué no? La Felicidad.