lunes, 22 de marzo de 2010

El amor es...

"Teneís que leer una tira cómica que se llama El amor es, son dos niños desnuditos que están casados" dijo Homer Simpson en una cena de amigos.
Vivimos en una sociedad en la que el amor es el sentimiento por excelencia, el rey de todas las emociones, que se coloca majestuosamente en su trono elevado por encima de la realización personal, la familia o el éxito laboral.
Prácticamente el 80% de las canciones que escuchamos hablan de amor, de amores felices, de amores perdidos, de corazones rotos, y en menor medida de corazones despechados.
Encendemos la tele y un montón de marujas se tiran de los pelos en cualquier canal porque están muy ocupadas dilucidando si Fulano y Sotana se querían mucho o todo fue un montaje.
Y Fulano mirando fijamente a cámara y con un gesto más propio del Kabuki que de la pura realidad buscando darle énfasis a cada una de sus palabras y deseando fijarlas en la memoria colectiva dice: yo estaba muy enamorado de Sotana, Te quiero. Y el público estalla en aplausos.
Vivimos en un mundo en el que se hace continua apología del amor romántico, del amor de pareja y ya todo absolutamente, desde la película más edulcorada y babosa hasta el poema de amor más sentido nos parece un cliché absurdo y manido.
Sin embargo, nos muestran el amor entre un padre o madre y sus hijos y ahi nos tocan la fibrita sensible y por que? porque no estamos acostumbrados.
Una vez un profesor amigo mio dijo públicamente que estaba enamorado de una persona en clase, con las consabidas risitas y bromas de eso es acoso escolar, asi subirá nota, etc. Él esperó pacientemente a que las tonterias terminasen y dijo con una media sonrisa; - Si sois tan absurdos y tan vacios que no sabeis entender el amor fuera de la relación pasional entre un hombre y una mujer entonces es que no sabeis lo que es el amor. El amor es un sentimiento profundo entre dos almas, no tiene por que haber deseo físico, ni siquiera darle nombre.
He hecho de sus palabras, mi dogma.
Otra persona, discutió conmigo sobre si el amor era altruista e incondicional o si por el contrario esperaba ser correspondido.
El sostenía que era totalmente altruista y yo que esperaba algo a cambio.
Pusimos como ejemplo el tema de los padres: los padres aman a sus hijos y los ponen por encima de muchas cosas por no decir todo (los padres normales quiero decir, siempre hay excepciones)y no esperan ser correspondidos.
Sin embargo, podemos creer que no esperan ser correspondidos? De un hijo esperamos primordialmente que nos quiera y nos respete como sus progenitores y en algunos casos hasta que nos venere y cuide en la vejez ¿es eso ser altruista? ¿Qué hay de los dias del padre y la madre? ¿Qué se espera en esos días? como mínimo que tu hijo se acuerde de ti y eso que es? dar cariño, amor ¿y eso no es esperar algo a cambio?
Esos padres que son maltratados por sus hijos ¿no llegan a un punto en el que terminan hartándose? Tenemos que ser realistas, lo único que da el lazo genético es más campo de acción, le consentimos a nuestros hijos o a nuestros padres cosas que a cualquier otro no le permitiríamos ni sugerir pero como todas las relaciones, hay que cuidarlas.
No podemos confiar que por ser padres o hermanos nuestros parientes nos esperaran toda una vida con los brazos abiertos, puede que haya mayor predisposición pero no hay que alimentar toda clase de amor aunque se suponga que es incondicional?
Llegados a este punto concluyo que hay diferentes tipos de amor y mil maneras de amar pero que siempre deseamos ser mínimamente correspondidos, eso entra dentro de cada uno, de su necesidad de cariño y de su forma de querer.
Por qué si vivimos en un mundo que nos satura de amor y de romanticismo y que lo comercializa y nos lo hace ver como el pan de cada día no sabemos reconocer el amor?
¿Por qué lo confundimos con costumbre, con rutina, con comodidad?
Nos creemos que el amor se encuentra tirado por la calle como una moneda brillante esperando a que la recojamos y nos creemos también que estará señalizado con luces de neon y charanga admonitiva.
Pero no, si es cierto que el amor probablemente se encuentre tirado por la calle pero sin lucecitas, ni brillos, ni ruido. Probablemente lo tengamos en las narices durante toda nuestra vida y no lo sepamos reconocer.
Probablemente tengamos cerca a alguien que nos ama por encima de todas las cosas y probablemente más de lo que nos merecemos y nosotros estamos ahi, indiferentes y sin saber reconocerlo porque a nadie se le ocurre decir eh! yo te amo a un amigo o a un hermano o a un padre o una madre.
Tenemos gente que se preocupa por nosotros día a día y no nos molestamos en hacerle una maldita perdida o mandarle un mensaje porque "estamos demasiado ocupados" cuando es algo que podemos hacer hasta desde el vater.
Sin embargo amamos a personas que no lo merecen en absoluto y perdemos tiempo en ellas cuando hay otras que languidecen esperando una mínima atención.
Somos tan estúpidos, tan egoistas y tan cretinos en general que nos preocupamos de amar, pero no de corresponder a aquellos que nos aman, es decir, ir a lo que nos interesa.
Y mientras hay gente que está ahí de forma prácticamente altruista e incondicional esperandonos, aunque todo tiene un límite.
Y aunque si hablo de personas concretas podríamos aplicarnos todos el cuento y hacer examen de conciencia.
Eso es el amor.