sábado, 22 de agosto de 2009

El aire olia a.....

Aquella mañana, me levanté y la luz reflejada en la parte trasera de las fincas blancas, donde estaban todos los tendederos del barrio y en el que por norma, los domingos era día de colada, de modo que colgaban un sin fin de sábanas blancas húmedas ondeando con la brisa, me hizo daño en los ojos.
El cielo estaba de un azul reluciente y todo era luz, y mañana y alegría.
Pero si hubiese cerrado los ojos, el conjunto, hubiese olido a primavera, a humedad, a limpio, y no se por qué, a pólvora.
Aquella mañana de febrero, olía a Fallas.

Esta tarde, al salir de la ducha, el aire traía humedad, pero no esa humedad pegajosa del verano en Valencia, esa humedad continua que hace que a los 40 empiecen a diagnosticarse artritis irremediablemente en la ciudad del Turia, que en invierno te cala en los huesos y en verano hace que te pegues al mundo que te rodea y que invariablemente, sea invierno o verano, otoño o primavera, te hace caminar inclinado.
Esa humedad que hace que los olores viajen rápidos y sean intensos, tanto los buenos como los malos, y que se alojen por tiempo indefinido en tu cerebro.
Muchas veces me ocurre que el aire, transporta un olor, y por una razón u otra, ese olor me hace recordar una sensación, posiblemente olvidada.
Lau y yo lo decimos muchas veces, hay un día de febrero en que el aire huele a pólvora, a primavera, huele a Fallas, lo que nos hace entrar en un extraño estado de euforia.
Hay días que huelen a mar, a verano, a invierno, a navidad, yo que se, simplemente que te recuerdan a algo en concreto.
Y hoy, el aire olía a esa humedad de los días previos a las lluvias, concretamente a unos últimos días de septiembre y primeros de un octubre particularmente lluvioso.
Adoro esos días grises de tormenta y en aquellos en concreto pude sentir que si mi madre me prohibía pisar los charcos de niña es porque es extremadamente divertido, y no por poder resfriarme como siempre decía la muy embustera.
En uno de esos días de tormenta, me entretuve en chapotear y saltar en cada charco que encontré y lo pasé de maravilla.
También reapareció una persona en mi vida y esos días de tormenta, fueron como siempre que esa persona aparece; tensos, y a la vez excitantes y totalmente destructivos cuando como un huracán, decidía volver a pasar de largo por mi vida.
Me he acercado a la ventana, y la oscuridad del anochecer me ha recordado a esos días de oscuridad a las 5 de la tarde, en medio de las brumas de tormenta y me ha hecho desear que vuelvan ya las lluvias.
Internamente también me ha recordado (para que voy a negarlo) a esa persona, me ha hecho recordar de golpe todas aquellas sensaciones, la frustración, el latido tan intenso de mi corazón que me golpeaba la cabeza impidiéndome escuchar la música que llevaba puesta, los nervios, la prisa, el miedo.
He recordado como salí del metro y como me golpearon las primeras gotas de lluvia en la cabeza y como temblando, me dirigí al lugar donde quedamos observando la calle mojada, las luces a esa hora tan temprana, y como llegué completamente empapada a la cita.
Me ha vuelto a transportar al café misterioso, que solo encuentro cuando esa persona me acompaña, pero cuando voy sola o pretendo mostrárselo a otra soy incapaz de recordar la calle en la que se encuentra, tal vez sea mejor así, porque odio ese lugar, pese a ser uno de los más bonitos de la ciudad.
Recuerdo la ilusión, la esperanza, la pena, la alegría, todo junto removiéndose dentro mío.
Hacía tanto tiempo que no me ocurría esto que me ha hecho sentir melancólica, y me ha llevado a comerme la cabeza con esa mala costumbre que tengo.
Sin embargo, he cerrado a tiempo la ventana.

sábado, 15 de agosto de 2009

Las esclavas

"Hubo un tiempo en el que se decía, que tras un gran hombre, hay una gran mujer,
Pero sabemos que en estos tiempos de cambio, eso ya no es verdad
Así que voy a salir de la cocina, porque tengo algo que decirte"
Annie Lenox & Aretha Franklin
(Sisters are doin´it for themselves)


Viendo mi orla del colegio, de mis compañeros de clase, vi una cara en concreto y recordé que este invierno pasado, volviendo de clase, la encontré por la calle.
Nos saludamos y empezamos con la rueda de preguntas normal en estos casos y en ese momento miré hacia abajo y pude ver algo en lo que no había reparado inicialmente:
-Ui....y....y...y esto?- pregunté a mi pesar sin poder reprimir el gesto de horror
-Ah jaja ya ves- dijo tocándose la abultada barriguita- nacera en un par de meses, ya me queda poco!
-Ah...eso....eso...esta bien no?- dije incrédula de mis propias palabras.
Lo siento, soy una fóbica a los niños.
Al separarme de ella y meditar sobre la conversación fui consciente de lo ridícula y grosera que estuve pero no pude evitarlo, me pilló demasiado por sorpresa.
La conozco y se que no es por asi decirlo un embarazo accidental, es decir, con 22 a lo sumo 23 años, espera su primer hijo, evidentemente casada con casa propia y comidas dominicales con suegros del sector ultra cristiano.
A ella, le parecerá una bendición esperar el fruto de su vientre junto con el hombre con el que pronunció los sagrados votos (según la iglesia irrompibles y que posiblemente, él romperá si algún dia le apetece y ella no)
Y ya está? me preguntaba yo, a los 22 años ya eres madre y esposa y ahora tu vida se limitará a limpiar la casa, alimentar al crio, cambiar pañales y a tener cuantos retoños dios te envíe.
Cada cual tiene su idea de vida, desde luego, pero la mía no contempla la maternidad antes de la realización personal, esto es, cuantos estudios desee, éxito laboral y por supuesto, viajar.
Y alguna mente preclara me dirá que en ese proceso puede pasárseme el arroz, pero prefiero no tener hijos en ese caso. Es algo que obviamente me gustaría pero, sabeis? conozco a cientos de chiquillas que iban a ballet durante su infancia porque sus madres tenían el sentimiento frustrado de haber querido ser bailarinas y nunca habían podido, gente que empezaba la carrera que sus padres nunca pudieron hacer, y no la terminaron y yo no quiero eso para mis hijos.
Me niego además a en plena juventud estar encerrada en la cajita de zapatos que es mi mundo actual:- pero si ahora los nuevos 20 son los 40!! la gente vive una segunda adolescencia!!- bueno pero eso lo hacen porque no pudieron vivir la primera pero yo, teniendo la posibilidad de elegir, no quiero esperar 20 años y a que mis hijos vuelen del nido para hacer mi vida, porque es ridículo.
Eso te convierte en poco más que una cosa, en algo que sirve para atender las vidas de los demás sin importar la tuya un comino: en una esclava.
Las chicas que van conmigo a clase decían escandalizarse cuando estando con sus padres en el sofá se veía un beso en una película o una escena de sexo o de imaginar a sus padres "haciéndolo"
No hay quien las entienda, al fin y al cabo, de donde creen estas criaturas que salieron? y si se creen que sus padres despues de tenerlas dejaron de tener vida sexual, al fin y al cabo ya habían cumplido su misión reproductora que era poner en el mundo semejante dechado de virtudes, o como decía la Lola "desecho de virtudes".
Hablábamos el otro día Lau y yo sobre el amor (Vid. entrada anterior) sobre el esfuerzo, la comprensión y el respeto.
Hablábamos también mi madre y yo sobre las mujeres.
Pensándolo friamente, es perfectamente normal que en la época de Freud las mujeres andasen histéricas, les diesen vaídos continuamente y tuviesen reacciones y miedos del todo desproporcionadas.
Crecieron convencidas en ser poco más que un florero, obligadas a permanecer castas y puras y a que el sexo con su hombre (esposo por supuesto) fuese a través de una sábana con una rendija y a oscuras a fin de no poder ver sus "partes pudendas", a no salir nunca de casa sin dama de compañía y a no tener opinión de ningún tipo.
Cualquier mujer cuyas aspiraciones realmente fuesen esas se sentiría en su ambiente, pero la literatura y el arte están llenas de historias de mujeres con una inteligencia superior a la media que se sintieron apresadas en lo que se suponía debía ser su mundo.
Con razón estaban las pobres como una regadera, a mi me ponen en ese escenario obligada a no hacer nada durante todo el día, a no pensar, a no hablar, no leer, no bailar, no escribir y a la media hora estaría tirándome de los pelos y pataleando como la que más.
¿Quién fue el imbecil que inventó lo del sexo debil? La historia está llena de casos de mujeres que gobernaron, que combatieron, que fueron fuertes, astutas, que incluso manipularon a hombres en el poder para ser ellas quienes llevasen la voz cantante.
Siempre ha existido la figura de la reina, la amante, la concubina, la geisha, la esclava detrás del trono y que era un secreto a voces quién gobernaba realmente.
Mujeres inquietas y calculadoras que tuvieron que hacer el doble de trabajo que un hombre: uno mandar y otro, conseguir que las respetasen por tener genitales internos.
No puedo comprender el por qué de la ley sálica, lo lógico no es que reine el primero que nace, sino el que lo desea o es más capaz, y eso lo demuestra el trabajo y la inteligencia personal, no la edad o el sexo.
No puedo comprender a los hombres que dicen que las mujeres somos más "emocionales" con desprecio queriendo remarcar que nos dominan nuestras hormonas y no nuestro cerebro y que no tenemos capacidad para pensar con claridad.
Las hormonas, nos hacen pasar por estados de tristeza o mal humor y estar irascibles, sin embargo no anulan nuestra capacidad de pensar con lógica ¿qué excusa tienen los hombres tan necesitados de guerras y muerte y poder? Vosotros no teneis hormonas que lo justifiquen, eso significa por tanto que sois estúpidos por naturaleza?
Cada vez que una mujer se enfada mucho y grita hay un hombre diciendo: -por qué te pones asi? esque estás con la regla?-
Se ha parado ese hombre, o alguno de los que dicen eso a pensar, si no será que ellos han hecho algo que ha hecho enfadar a la mujer? No, es más facil echarnos la culpa a nosotras, portadoras del pecado original.
Qué le pasó a Adán? Se enfadó con su primera esposa, Lilith porque era rebelde (rebelde: dicese de la mujer que no agacha la cabeza a todo lo que se le dice) y pretendía hacer valer su derecho de ser escuchada por haber sido creada igual al hombre a imagen y semejanza de dios y por ello dios la condenó a ser la reina de los infiernos (un castigo que por otra parte no veo mal, al fin y al cabo, Ella estaba al mando)
Despues la segunda, Eva, le "incitó" a probar la fruta prohibida por dios viéndose expulsado del paraíso para siempre.
Y bueno que pasa, Lilith y Eva serían dos mujeres a las que no les daba la gana obedecer a tonterías (ui que malos bichos) pero Adán, que durante toda la vida ha sido "El pobre Adán, que tenía mala pata con las mujeres" no era un poco gilipollas? Qué pasa? que necesitaba primero que no se le llevase la contraria y luego no tenia voluntad ninguna? :- esque la mujer es muy mala y le convenció- Y una mierda; nadie hace lo que realmente no quiere hacer.
Toda la vida se nos ha culpado de todo, tratándonos como seres intratables, como inferiores, como estúpidas, como emocionales, como sensibleras, lloronas, quejicas y somos millones de mujeres para demostrar que somos iguales al hombre, que muchas veces además, hay hombres que se ahogan en un vaso de agua mientras que sus mujeres tienen la voluntad de salir a flote.
Pero toda la vida se nos ha obligado a fingir que no estábamos al tanto de ese detalle, a fingirnos idiotas para que un hombre inseguro se sintiese fuerte, para que no se sintiese atacado por aquella a quien debía proteger, por ser débil e inestable.
No estoy hablando de las mujeres, hablo de la injusticia y de nuestra propia estupidez al consentirlo.
Esta es la razón por la que yo no tengo esa voluntad, de esclava de mi hogar y mi marido.
Esta es la razón por la cual digo que yo me quiero más, y esta es la razón por la cual, si he de ser esclava de alguien algún día, lo seré de mi misma.

viernes, 14 de agosto de 2009

El tiempo que perdimos

Odio el mes de agosto, porque aunque tenga cosas que "debería" hacer, cosas en las que paso el año pensando que hare cuando tenga tiempo, y va y resulta que en agosto no las hago.
Siempre pasa algo por lo que no hago nada.
Y pienso demasiado.
Me agobio pensando en cosas que deberia hacer y no hago, o que debería hacer y no puedo, castigándome a mi misma psicologicamente por no hacer nada y no tener ganas de remediarlo.
Odio agosto, joder.
Y lo que más odio, es que pienso en el tiempo, en como pasa, en como desaparece.
Y pienso también en que si hubiese sabido muchas cosas, no hubiese perdido asi el tiempo.
Y mientras pienso en cómo he perdido el tiempo en esta vida, pierdo el tiempo.
No se si sera verdad o me equivocare de nuevo, pero tengo una ligera (ligerisima) intuicion de que algo bueno ha llegado a mi vida.
Que puedo equivocarme, si, pero tengo esa sensación de que a la de 1000 va la vencida, y que de esta ya me estabilizo emocionalmente.
Es natural, además de ser una persona con muchisimo en común conmigo en cuanto a gustos y a forma de ser y actuar me asalta continuamente la imagen de principe azul de cuento de hadas prototipico (ojos azules, pelo rubio) cuando lo miro (que quereis, por una vez, es guapo)
Quiza lo que más me guste es que el amplio porcentaje de mi tiempo, es mio, y no de él, no me lo exige ni me recrimina que lo invierta en otras cosas (estudiar, trabajar...) y que si le digo no, es no, al igual que él hace conmigo.
Y aunque le eche de menos el 100% del tiempo, me viene bien mantener esa distancia que me mantiene cerca de mi misma.
Otra parte de mi corazoncito de libra"nunca-estoy-contenta-con-lo-que-tengo" me lleva a pensar (maldito agosto) que he perdido mucho tiempo en parejas y relaciones que no llevaban a ninguna parte cuando podria haber estado con maromos espectaculares una noche si y otra tambien y me lo hubiese pasado bastante mejor.
Esta mañana, en una de mis caminatas, me he puesto a recordar enfados tontos de mis tontas parejas.
Usaré solo la inicial y los que los conozcais, ya sabreis de quíen hablo (ui que divertido...)
Recordaba la vez que K se enfadó conmigo (bronca de órdago) porque no le deje llevar la correa de mi perra por la calle (que quereis, no me fiaba, y mi Nalita era y es sagrada) o como cuando no quise hacerle salsa de tomate natural para el arroz habiendo un bote de frito en la despensa ( se acabó llevando una bofetada)
F se enfadaba siempre que salía con mis amigos, en particular con Lauripide y con Javo a los que tenía unos celos tremendos: - ya te vas con esa? te esta malinfluenciando, seguro que te habla mal de mi, o - seguro que te acabas follando a tu amigo.
También se enfadaba si estaba malito (ocurria frecuentemente) y no iba a verle, aunque el nunca vino a verme a mi.
La verdad es que muy frecuentemente me acuerdo de K porque era el más propenso al enfado automático y absurdo.
Se enfadaba por cosas tan variadas como que yo saliese de casa, viese a mis amigos, fuese o no fuese a clase (según le conviniese) le hablase de algún tema que él no quisiese tocar como la comida por ejemplo o simplemente por fastidiar un rato.
Me sorprendo a mi misma, aguantando estoicamente (o no tanto) el chaparrón, convencida de que es así porque así tenia que ser.
Ellos imponían su verdad, o lo que ellos pensaban que lo era a voces, sin pararse un segundo a considerar la posibilidad de estar equivocados.
Se lo dije una y mil veces a V, a él y a todos: - no tienes la verdad universal, no pretendas tenerla porque no es asi, hablas de gustos, de preferencias, pero eso es subjetivo- a lo que ellos respondian con la correspondiente pataleta hasta que, agotada, les daba la razón o bien, si ese dia estaba de ánimo guerrero, prolongábamos la discusión horas o incluso días hasta que se nos olvidaba el motivo de la discusión o me dejaba ganar ya por aburrimiento.
Últimamente ya me encabezonaba más en tener la razón.
Y para qué, para ver al cabo de un tiempo que todo ese esfuerzo y energias que podría haber invertido en bailar, pintar mi obra maestra o practicar el kamasutra del derecho y del revés lo perdí absurdamente en hacerme mala sangre y fomentar el crecimiento de esa ulcerita ya inminente.
Cuánto tiempo valioso desperdiciado en una estupidez, convencida de que había que aguantar porque la cosa tenía que ser así, porque nadie me querría más que ellos (al menos ellos se emperraban en hacérmelo constar siempre) y que yo no tenía valor para estar sola.
Y a todo esto, como dice mi madre: -esos capullos no saben lo que tenían, F sobretodo debería de estar pellizcándose todavía de haber estado 2 años con una frutita en dulce como tu, y gratis!! sin pagar nada!! y mira que es gordo y feo y tonto, vamos, que ya no hace falta que haga nada más con su vida, ya puede sentirse realizado y morir en paz. Y K....todo lo que le pase merecidito se lo tiene.
Lo peor del asunto, es que yo nunca estuve segura de esas relaciones.
De la primera a la última (son 5 en total) siempre dudé, siempre veía a chicas con chicos más guapos, con los que se llevaban bien, que eran felices y me preguntaba por qué yo no lo era y no lo entendía pero tampoco conseguía evitarlo.
Por eso me duele tanto ese tiempo perdido, porque aunque haya aprendido cosas, yo creo que no me compensa.
A todas las mujeres y hombres; si una persona os está diciendo que os quiere tanto que sois su vida, sospechad, y si por otro lado os dice que, que afortunados que sois, que lo teneis con vosotros, que quién os iba a querer así, como os quiere, que si le dejais se muere, corred, pero en la dirección opuesta.
Tanto dolor, tanto sufrimiento, tantos gritos frustrados reclamando justicia e imparcialidad y teniendo que rendirnos a la evidencia de estar hablando con un trozo de cemento liso, tantas lágrimas amargas, tantas discusiones, tanto miedo, tantos quebraderos de cabeza....tantas noches que no estudiaste por estar preocupado mirando el movil a ver si llamaba o no, tantas noches que no quisiste quedar para estudiar o hacer algo para ti y te llamo enfadado queriendo discutir... y perdiste la noche entera, tantas fiestas que te perdiste con tus amigos porque queria que estuvieses con el, discutiendo. Tantos días hermosísimos que no saliste de casa porque no quería salir aunque tu te morías de ganas...Eso no es el amor, ni ahora, ni nunca.
Confundimos amor con esclavitud, pasión con posesividad, añoranza con acaparamiento, cariño con maltrato, fidelidad con cadenas, sacrificio por el otro con estupidez.
Y aunque me aterra, no creo que esta vez pase lo mismo, y esta vez, no creo que sea perder el tiempo sino compartirlo y si me equivoco pues mala suerte.
A lo que no estoy dispuesta, es a perder más el tiempo en tonterias, sino en cosas que valgan realmente la pena y en ese caso no sera perder, sino invertir.
Hace tiempo que Evaristo, me dijo, que el amor era una lucha, si no habia lucha se acababa el amor, cosa que mis parejas utilizaron en mi contra diciendo que nuestras discusiones ERAN esa lucha y que si acababan se acababa todo.
Lo creais o no, hace poco, descubri que Evaristo no se referia a eso.
No hablaba de luchar Contigo, sino Por ti.
Y por cierto, por si alguien se lo preguntaba, a veces, me comeré la cabeza con que si no estoy soltera o haciendo como V con 4 tias a la vez (un poco fantasma ya es) me entrara la morriña de mis tiempos de libre locuela y la nostalgia de la libertad absoluta, pero eso solo ocurrirá a veces.
Otras, pensaré en que esta vez es verdad que tengo suerte, por que estoy con alguien me gusta de verdad y me valora y valora mi tiempo y sabe que no estoy para mamarrachadas.
Al final si tendré que creerme lo del príncipe azul...
Realmente, me doy cuenta, de cuanto tiempo he perdido. Odio Agosto.

lunes, 10 de agosto de 2009

Las verdades duelen

Y se hizo el silencio, tras la hecatombe que resultaba cada vez que abría la boca.
Y es que callaba demasiado, y cuando hablaba, las proporciones de lo que decía eran las de un apocalipsis.
Y entre la tierra oscura, el cielo rojo y las columnas de humo, decidió hablar, y esto fue lo que dijo:
- Cada día te soporto menos-
Y es que, Te odio, aun le parecía demasiado fuerte para ser dicho en voz alta.

Anoche Laurípide me comentó que debería retomar este blog, en el que ya hace tiempo que no escribo, y le puse una excusa ridícula sobre que ya no tenía temas sobre los que hablar.
Ella no dijo nada pero realmente pienso que conociéndome como me conoce sabe que nunca me faltan temas y que no callo ni debajo del agua.
O a lo mejor si, yo que se.
En cualquier caso, a veces es mejor callar que decir las verdades que se piensan, porque las verdades duelen como ella suele decir.
Hay veces que un comentario mordaz, la gran contestación que deseamos soltar alguna vez en la vida hay que tragársela por miedo a hacer daño a los demás.
Y te la dejas en la boca, masticándola lentamente, hecha una bola como cuando eres pequeño y el estúpido pescado que quieren hacerte cenar se atasca, y pasas casi 30 minutos con ese sabor repugnante pero que ni te atreves a escupir de una vez por todas rebelándote por fin al control paternal ni eres capaz de tragar.
Tras 3 meses de tardes de miércoles perdidas escuchando los consejos de una psicologa pedante y tirana (consejo: dicese de silencio incomodo en el que escuchas en este orden: uno, el ruido de tu saliva y la suya siendo tragada, dos, el ruido del aire acondicionado, tres, a una pedorra diciendote ¿y como te hace sentir eso?) en el que mi conclusión más precisa ha sido: ninguna yo creo que va siendo hora de liarse la manta a la cabeza y decir cuatro cosas.
No soporto que se me acuse de cosas que no hago, ni que se me culpabilice constantemente de cosas que no son pecado, nunca lo han sido y nunca lo seran.
No me gustan las comparaciones con ya sabemos quién.
No puedo resistir los ataquitos de histeria ni los gritos ni los dramas de telenovela de la tarde.
No me gusta el victimismo ni el maltrato psicologico ni los intentos de manipulación (voluntarios o involuntarios, me da exactamente lo mismo)
No me gustan las comparaciones (de nuevo)
No me gusta que si a alguien no le gusta hacer algo que no lo haga y punto, no que lo haga mientras berrea que odia su vida y que ha hecho para estar asi: joder, no lo hagas y punto.
No es que yo este loca ni que sea una insensata, esque las cosas a veces son mucho mas sencillas de lo que nos las hacemos.
Para variar, me gustaria ser escuchada y si puede ser tratada como un ser humano y no como un pedazo de carne dependiente de la planta principal.
Yo tambien tengo sentimientos y eso no se arregla con dinero ni estudios, se arregla escuchando y comprendiendo.
Y si digo esto es porque ya era hora de que lo dijera, porque es mi blog y escribo lo que me da la gana, el que quiera entender que entienda.
Y si duele, es porque las verdades duelen.