lunes, 1 de diciembre de 2008

Días de mala suerte

A pesar del mal de ojo y de los truenos, llevaré mis cascabeles en mis tobilleras.
Para los poco familiarizados con el mundo de la danza en general y la danza hindú en particular, el significado de esta frase viene a ser que pase lo que pase yo seguiré bailando.
Que forma más directa de empezar un texto no? pensarán algunos, pero bueno, por qué andarme con rodeos y retórica cuando a mi me pueden decir a bocajarro:- no hace falta que vengas mañana; estás despedida.
Lo curioso del asunto es que la gente por contra me decía que estaba contenta conmigo, que les gustaban mis clases y todo eso.
Y sin embargo hay "quejas anónimas" que decían que no les gustaba el trato que les daba.
Yo comprendo que no tengo experiencia y que estoy aprendiendo, y que a veces mi forma de hablar puede ser dificil de entender o mis bromas malinterpretadas, ai, yo que se, el caso esque yo he estado yendo durante un curso a un sitio con dos alumnas porque supuestamente la anterior profesora no les gustaba nada y se borraron por eso y sin embargo ella se fue por su propio pie porque era farmaceutica y le salió un trabajo mejor.
Así que me encasquetaron a mi un grupo deprimente de entre 4 y 1 alumna a un horario horroroso y en el culo del mundo.
Aun así intenté hacerlo funcionar hasta que no pude más.
En ese proceso tuve que bailar de gratis en un escenario nada preparado con más la sensación de ser un mono de feria que una bailarina y esperando al momento de los aplausos a que me tirasen cacahuetes.
He tenido que pelear por abrir nuevos grupos, por motivar a gente a la que le importaba una mierda mi clase, que discutir con gente sin sangre en las venas, que disgustarme, que aguantar despropósitos y descalificaciones, que gente se vaya sin pagar el mes y todo para qué? Para que cuando consigo (por fin) formar un grupo en condiciones y que funciona me digan que esque a 4 personas no les gusta mi forma de dar clases, que la encuentran infantil.
Infantil? cuando era demasiado seria, es que eres demasiado seria y nosotras solo queremos divertirnos y cuando soy bromista e intento hacerlas pasar un buen rato simplemente, que es que tu forma de dar clases es infantil y no nos gusta, eso si, siempre a mis espaldas, no sea que les pueda contestar.
Pero sabeis lo que pienso yo de todo esto?
Pese a que en este momento me estoy cuestionando mi existencia desde el primer día, preguntándome si habré errado en mi vocación, preguntándome si este es el camino que debía haber elegido, si realmente tendré talento para esto o si algún día las cosas decidirán salirme bien de una puñetera vez o si por el contrario me quedaré en el montón y seré solo una más, vienen a mi cabeza dos frases una y otra vez:
La primera es esa: A pesar del mal de ojo y de los truenos, llevaré mis cascabeles en mis tobilleras.
¿Pero qué os habíais creido? ¿qué despues de toda la mierda que he tenido que aguantar me voy a rendir por esto? Los que me conozcais en persona y os hayais planteado eso por un segundo, recapacitad, qué poco me conoceis.
Los que no pues ya no os viene de nuevas esto.
La segunda, es un signo que llevo yo como mi símbolo preferido celta, La flor de las aguas; una flor de seis pétalos que supuestamente simbolizaba la belleza y la juventud.
Pero hace poco descubrí que su significado era mucho más profundo: dentro de el dibujo de esa flor hay una runa dibujada; una runa que se llama Hagalaz que significa literalmente: El granizo.
Esta runa viene a querer decir: Soy una desgracia pero piensa si lo que he destruido no esta mejor destruido y puedes dedicarte a otra cosa.
Es la desgracia providencial: ese tren que te molesta haber perdido y que luego descubres que ha sufrido un accidente, lo aparentemente malo pero que en realidad solo esta cerrando un camino para abrir otro, una posibilidad que no te planteabas hace unos instantes.
Quiero pensar que esta vez sucederá eso; que ha sido mala suerte a medias, que habrá algo mejor para lo cual necesitaba desprenderme de esto.
Como piensan los hindues, Bhrama crea, Visnú mantiene y protege y Shiva destruye, pero destruye para que Bhrama pueda crear algo mejor, corrigiendo los defectos de aquello que fue destruido.
Eso si, cuando Shiva destruye te jode vivo y te quedas temblando ante la posibilidad de que a Bhrama aun no se le haya ocurrido que crear y te pases dos o tres meses con la incertidumbre.
Viene a ser un poco la misma historia que la del ave Fenix, que renace de sus cenizas con mayor fuerza.
Si esto sirve de algo, (a mi al menos me desahoga) yo tenía mucha ilusión con este trabajo, y me gustaba mucho, me alegraba ver que el grupo evolucionaba y que podía pensar en cosas bonitas e interesantes para hacer.
Me gustaba hablar con ellas y me preocupaba que estuviesen motivadas y desde luego he intentado evitar todos los errores que han cometido mis profesoras conmigo y que me han hecho daño, pero por lo visto no ha sido suficiente.
Y eso que ahora en parte las comprendo, entiendo la frustración que te entra cuando intentas hacer las cosas bien y no hay manera, al final te acabas convirtiendo en ese profesor aburrido que entra a clase a desgana, da su lección y se marcha sin preocuparse de más.
Yo siempre pensé que eran malas profesoras y aunque ahora creo entenderlo, intento no compartirlo, e intentaré que esto no se traslade más allá de esta situación, supongo que todo eso que he dicho me deja en buen lugar, que no seré buena profesora pero al menos lo intento y tal vez llegue el día en que lo sea.
Aunque ahora desee decir que no voy a volver a pisar un aula nunca más, que ojalá me pasase como en las películas, que llegue a mi aula habitualmente vacía y estén allí todas las alumnas que me profesan un cierto aprecio coreandome aunque se que no va a pasar, que estoy harta de pelear tanto, harta de sentirme tan inutil e impotente y sobretodo muy muy cansada no lo voy a decir, porque estoy cansada pero se que solo es el principio del camino y como decía Felipito de Mafalda: el mérito no es ser un luchador incansable, el mérito está en estar cansado y seguir luchando.
Porque esto es un traspiés en el camino, pero a lo mejor me muestra un desvío que yo no había visto
Porque como dice Mónica; todo esto son rachas, no hay mal que cien años dure
Y porque a pesar del mal de ojo y de los truenos, llevaré mis cascabeles en mis tobilleras.